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VENDIDO
858. VIRREINATO DE NUEVA ESPAÑA, FF. SIGLO XVII- PP. SIGLO XVIIISan José con el Niño

Enconchado. 62 x 47 cm.
El origen de las pinturas incrustadas en nácar, se remonta muy probablemente a México a finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII. El apogeo de estas pinturas, está ligado a los talleres de los González, Miguel y Juan, de los que se conservan varias obras firmadas. Técnica que se propagó a otros talleres de pintura. Se conocen distintas obras de otros pintores que incursionaron en ellas, como Nicolas Correa, Agustín del Pino, Pedro López Calderón y Antonio de Santander, y numerosas anónimas.
 
Pintura sobre tabla, con incrustaciones de nácar. Sobre un fondo rojo rematado en arco de medio punto, la figura de San José con el Niño. El pintor, cubre fundamentalmente las vestiduras de San José y el Niño con fragmentos de nácar irregulares dotando a la obra de ricos efectos lumínicos. Apreciamos en el ropaje del Niño, un remate pintado con juegos de acanto, simulando un bordado, en tonos dorados de gran riqueza ornamental. También se aprecia en el San José, restos de policromía en dorado y un cuidadoso dibujo. Enmarcan la escena un conjunto de flores con incrustaciones de nácar.
 
Con marco de época, que nos recuerda a la ornamentación de las lacas japonesas namban. Decoradas con pájaros, hojas y racimos de uva. Se puede apreciar en los pájaros restos de su policromía original. A relacionar con el los marcos de las Escenas de la Vida de Cristo conservados en el Museo de América. Son posteriores, los remates de las esquinas del marco y de su parte superior, realizados en madera tallada y dorada.
 

Precio salida

80.000 €

VENDIDO POR

150.000 €
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858. VIRREINATO DE NUEVA ESPAÑA, FF. SIGLO XVII- PP. SIGLO XVIIISan José con el Niño

Enconchado. 62 x 47 cm.
El origen de las pinturas incrustadas en nácar, se remonta muy probablemente a México a finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII. El apogeo de estas pinturas, está ligado a los talleres de los González, Miguel y Juan, de los que se conservan varias obras firmadas. Técnica que se propagó a otros talleres de pintura. Se conocen distintas obras de otros pintores que incursionaron en ellas, como Nicolas Correa, Agustín del Pino, Pedro López Calderón y Antonio de Santander, y numerosas anónimas.
 
Pintura sobre tabla, con incrustaciones de nácar. Sobre un fondo rojo rematado en arco de medio punto, la figura de San José con el Niño. El pintor, cubre fundamentalmente las vestiduras de San José y el Niño con fragmentos de nácar irregulares dotando a la obra de ricos efectos lumínicos. Apreciamos en el ropaje del Niño, un remate pintado con juegos de acanto, simulando un bordado, en tonos dorados de gran riqueza ornamental. También se aprecia en el San José, restos de policromía en dorado y un cuidadoso dibujo. Enmarcan la escena un conjunto de flores con incrustaciones de nácar.
 
Con marco de época, que nos recuerda a la ornamentación de las lacas japonesas namban. Decoradas con pájaros, hojas y racimos de uva. Se puede apreciar en los pájaros restos de su policromía original. A relacionar con el los marcos de las Escenas de la Vida de Cristo conservados en el Museo de América. Son posteriores, los remates de las esquinas del marco y de su parte superior, realizados en madera tallada y dorada.
 

Precio salida: 80.000 €

VENDIDO POR: 150.000 €