Home / SUBASTA MARZO 2023 / JUAN DE SEVILLA (activo entre 1400 y 1430?)La Última Cena,
Subasta streaming
Finalizada
771. JUAN DE SEVILLA (activo entre 1400 y 1430?)
La Última Cena
Categorias
PINTURA ANTIGUA

VENDIDO POR

47.500 €

Comparta este lote

Descripción del lote


JUAN DE SEVILLA (activo entre 1400 y 1430?)
La Última Cena

Temple sobre tabla. 140 x 48 cm.
 
PROCEDENCIA:
Colección particular Sevilla.
 
BIBLIOGRAFÍA DE REFERENCIA
Gudiol, José, Juan de Sevilla. Juan de Peralta, revista Goya, 1955, nº 5, págs. 258-260.
Young, Eric, Juan de Sevilla, Juan de Peralta y Juan de Burgos, Apollo, vol. cxiii, n.º 227, Londres, 1981, pp. 5-9.
 
Pintor español, representante del gótico internacional. Identificado en su momento como Juan de Peralta, José  Gudiol, en su artículo publicado en 1955, unía esa personalidad con la del Maestro de Sigüenza y la de Juan de Sevilla, a raíz de la aparición de las firmas; Juan Hispalense - Juan de Sevilla- en el Tríptico la Virgen con el Niño rodeada de ángeles músico, con San Pedro y San Pablo (Museo Lázaro Galdiano, Madrid, nº 2798) y Juan de Peralta en el San Andrés (colección Jean Schmit, París).
 
La tabla que presentamos, hasta ahora inédita, probablemente, formara parte del mismo retablo que la tabla, Camino al Calvario, de la antigua colección Pickman de Sevilla (Ver: José Gudiol, Juan de Sevilla, 1955, página 262, lámina 7) y supone una interesante aportacion al catálogo razonado del pintor, ya que nos muestra su estilo más virtuoso y pleno.
 
Sobre un fondo dorado y gofrado, La Última Cena, y siguiendo la iconografia tradicional, en el centro Jesús sereno y truinfante en el momento de consagrar la sagrada hostia. El cáliz aparece debajo de la mano de Cristo. A su alrededor los apóstoles. Destacamos la figura de Juan que parece dormir. Según, las Sagradas Escrituras, San Juan estaba "reclinado" junto a Cristo y Juan de Sevilla, como muchos otros pintores, interpretó "reclinado" como tumbado o dormido. Desde el punto de vista estilístico, encontramos, en esta tabla, infinidad de rasgos que son propios de su personalisimo lenguaje pictórico: cabezas redondeadas, de ojos salientes inscritos en órbias casi circulares, bocas carnosas siempre con la misma forma, la claridad de las orejas, que pinta grandes, con acentuadísimo contorno, como pegadas a la cabeza, el dibujo de la nariz que se incrementa su vigor, las arrugas con vigoroso claroscuro de las frentes que dotan a los personajes de un expresionismo latente. La marcada intensidad de las lineas sobre los contornos y los bordes, las manos resueltas mediante el moldeado de grandes planos geometrizados con marcada intensidad de la linea, la forma en ziq zaq de los pliegues,  la perspectiva del horizonte alta. Por último, detenernos en la manera como estan resueltos los nimbos en oro, con pequeños circulos entrelazados que podemos encontrar en otras tablas pintadas por Juan de Sevilla como en el Retablo de San Juan Bautista y Santa Catalina o el San Lucas conservadas ambas obras en el Museo Nacional del Prado.
 
Con toda seguridad, con una limpieza superficial saldrán a la luz el vibrante e intenso colorido de rojos, verdes, azules y rosas tan propios de su producción.