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894. JUSEPE LEONARDO (Calatayud, Zaragoza, 1601 - Zaragoza, 1652)Estudios para un martirio de san Lorenzo, h. 1635-1640.

Óleo sobre lienzo. 86,8 x 111,3 cm. Jusepe Leonardo llega a Madrid con apenas quince años, fue discípulo de Pedro de las Cuevas y vive en su casa entre 1616 y 1621. Además, el tratadista Jusepe Martínez nos informa de su aprendizaje junto al pintor Eugenio Cajés, pintor del rey desde 1612. En 1634, de la mano de su maestro, Cajés, Jusepe destaca en su participación, junto a otros grandes maestros como Velázquez, Zurbarán, Vicente Carducho y Pereda, en la decoración del palacio del Buen Retiro. Su buena estima dentro de la corte, le lleva a decorar el Salón de los Reinos con dos cuadros importantes de batallas: La rendición de Juliers y El socorro de Brisachs, ambas conservadas en el Museo del Prado. Pero no queda ahí su participación en palacio, un año más tarde, colabora en la serie de los reyes godos con la realización de El rey godo Alarico. A pesar de esta temprana vinculación con la corte, no conseguiría ser pintor del rey, denegándosele su petición a la plaza en 1638. Siguió trabajando en Madrid hasta 1648 por una enfermedad mental, que le obliga a internar en el Hospital de Zaragoza, donde muere cuatro años más tarde. No existe mucha obra de este artista siendo sus obras más conocidas los que se encuentran el el Museo del Prado. Además de las obras realizadas para el palacio del Buen Retiro, pintó diversas vistas de los reales sitios con destino a la Torre de la Parada y participó en la serie de los reyes astur-leoneses del Salón Dorado del Alcázar de Madrid fechada en 1639. Además de las obras en palacio, Jusepe cultivó la temática religiosa, como no podía ser de otra manera, destacando la obras, San Sebastián, El nacimiento de la Virgen, la Degollación de san Juan Bautista o el Martirio de San Lorenzo. Nuestra obra se relaciona con el Martirio de San Lorenzo, un estudio previo a la obra final donde se centra en la figura de San Lorenzo como figura principal de la escena. Dotado de sensibilidad nos muestra un bello desnudo constituido por finísimas capas de color y una composición llena de luces y sombras. El escorzo y la cara inacabada de los personajes nos recuerda a los maestros italianos, Tiziano y Ribera que ya están presentes en el Madrid de la época.

Precio salida

15.000 €

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894. JUSEPE LEONARDO (Calatayud, Zaragoza, 1601 - Zaragoza, 1652)Estudios para un martirio de san Lorenzo, h. 1635-1640.

Óleo sobre lienzo. 86,8 x 111,3 cm. Jusepe Leonardo llega a Madrid con apenas quince años, fue discípulo de Pedro de las Cuevas y vive en su casa entre 1616 y 1621. Además, el tratadista Jusepe Martínez nos informa de su aprendizaje junto al pintor Eugenio Cajés, pintor del rey desde 1612. En 1634, de la mano de su maestro, Cajés, Jusepe destaca en su participación, junto a otros grandes maestros como Velázquez, Zurbarán, Vicente Carducho y Pereda, en la decoración del palacio del Buen Retiro. Su buena estima dentro de la corte, le lleva a decorar el Salón de los Reinos con dos cuadros importantes de batallas: La rendición de Juliers y El socorro de Brisachs, ambas conservadas en el Museo del Prado. Pero no queda ahí su participación en palacio, un año más tarde, colabora en la serie de los reyes godos con la realización de El rey godo Alarico. A pesar de esta temprana vinculación con la corte, no conseguiría ser pintor del rey, denegándosele su petición a la plaza en 1638. Siguió trabajando en Madrid hasta 1648 por una enfermedad mental, que le obliga a internar en el Hospital de Zaragoza, donde muere cuatro años más tarde. No existe mucha obra de este artista siendo sus obras más conocidas los que se encuentran el el Museo del Prado. Además de las obras realizadas para el palacio del Buen Retiro, pintó diversas vistas de los reales sitios con destino a la Torre de la Parada y participó en la serie de los reyes astur-leoneses del Salón Dorado del Alcázar de Madrid fechada en 1639. Además de las obras en palacio, Jusepe cultivó la temática religiosa, como no podía ser de otra manera, destacando la obras, San Sebastián, El nacimiento de la Virgen, la Degollación de san Juan Bautista o el Martirio de San Lorenzo. Nuestra obra se relaciona con el Martirio de San Lorenzo, un estudio previo a la obra final donde se centra en la figura de San Lorenzo como figura principal de la escena. Dotado de sensibilidad nos muestra un bello desnudo constituido por finísimas capas de color y una composición llena de luces y sombras. El escorzo y la cara inacabada de los personajes nos recuerda a los maestros italianos, Tiziano y Ribera que ya están presentes en el Madrid de la época.

Precio salida: 15.000 €

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897. ATRIBUIDO A DIEGO VALENTÍN DÍAZ (Valladolid, 1586-1660) Jarrón de cristal con tulipanes, rosas, caléndulas, una peonía, claveles y diente de león en un nicho con dos manzanas.

Óleo sobre lienzo. 70,5 x 70,5 cm. Procedencia: Colección del primer marqués de Villaverde (Palacio de Argillo, actual museo Pablo Gargallo en Zaragoza) Posiblemente Palacio de Morata de Jalón, después de 1676 Excmo. Sr. D. Cristóbal Bordiú, Marqués de Villaverde y Conde de Argillo (ministro de Isabel II durante el gobierno de Bravo Murillo), Palacio de Argillo, Saviñán Por descendencia hasta los anteriores propietarios El longevo Diego Valentín Díaz, aunque arcaizante, fue un reputado pintor local de temas religiosos en su Valladolid natal. Posiblemente debió pintar muchos floreros y bodegones pues, según García Chico, el inventario de su taller realizado en 1661 mencionaba “seis grabados de flores, de los cuales el más valiosos era una ‘xarra de flores original’ valorado en 100 reales. Entre sus 173 libros de grabados encuadernados se mencionaba un libro de 44 ‘estampas de flores’ valorado sólo en 8 maravedises cada uno” (1946, II, p. 77, nº 62-65; pág. 90, nº 70; citado en Peter Cherry, Arte y naturaleza. El bodegón español en el siglo de Oro, 1999, pág. 320, nota 35). A comparar con dos lienzos de su mano conservados en el Museo Diocesano y en el Catedralicio de Valladolid. (Ver: Jesús Urrea Fernández, Enrique Valdivieso González: Pintura barroca vallisoletana. Universidad de Sevilla, 2017, pág. 244 y 245, fig. 140 y 141).

Precio salida

12.000 €

VENDIDO

VENDIDO
897. ATRIBUIDO A DIEGO VALENTÍN DÍAZ (Valladolid, 1586-1660) Jarrón de cristal con tulipanes, rosas, caléndulas, una peonía, claveles y diente de león en un nicho con dos manzanas.

Óleo sobre lienzo. 70,5 x 70,5 cm. Procedencia: Colección del primer marqués de Villaverde (Palacio de Argillo, actual museo Pablo Gargallo en Zaragoza) Posiblemente Palacio de Morata de Jalón, después de 1676 Excmo. Sr. D. Cristóbal Bordiú, Marqués de Villaverde y Conde de Argillo (ministro de Isabel II durante el gobierno de Bravo Murillo), Palacio de Argillo, Saviñán Por descendencia hasta los anteriores propietarios El longevo Diego Valentín Díaz, aunque arcaizante, fue un reputado pintor local de temas religiosos en su Valladolid natal. Posiblemente debió pintar muchos floreros y bodegones pues, según García Chico, el inventario de su taller realizado en 1661 mencionaba “seis grabados de flores, de los cuales el más valiosos era una ‘xarra de flores original’ valorado en 100 reales. Entre sus 173 libros de grabados encuadernados se mencionaba un libro de 44 ‘estampas de flores’ valorado sólo en 8 maravedises cada uno” (1946, II, p. 77, nº 62-65; pág. 90, nº 70; citado en Peter Cherry, Arte y naturaleza. El bodegón español en el siglo de Oro, 1999, pág. 320, nota 35). A comparar con dos lienzos de su mano conservados en el Museo Diocesano y en el Catedralicio de Valladolid. (Ver: Jesús Urrea Fernández, Enrique Valdivieso González: Pintura barroca vallisoletana. Universidad de Sevilla, 2017, pág. 244 y 245, fig. 140 y 141).

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898. CRISTÓBAL PÉREZ DE TERUEL (Escuela española, S. XVII)Virgen de la Fuencisla, patrona de Segovia, 1653.

Óleo sobre lienzo. 158 x 102 cm. Inscrito por detrás: “Cristóbal Pérez de Teruel fecit, año 1653. 440 reales” BIBLIOGRAFÍA: Mercedes Agulló y Cobo, Documentos para la Historia de la Pintura Española III, Fundación de Apoyo a la Historia del Arte Hispánico En las cuentas de fábrica del “retablo mayor antiguo” de la iglesia parroquial de Nava de la Asunción en 1661 aparece documentado el trabajo de Cristóbal Pérez de Teruel, hidalgo afincado en Segovia, aunque natural de Cuenca; el asiento de un pago de 1.250 reales a dicho “maestro de pintar”, por las seis pinturas incluidas en dicho retablo, habla de ello. Se sabe que, al construirse la nueva capilla mayor de la Iglesia, inaugurada en 1739, el retablo antiguo -del ensamblador José de Arroyo- fue vendido a la Cofradía de San Bartolomé; cuatro años más tarde, aparece un nuevo pago de la Cofradía, una parte de los 4.000 reales por dicho retablo. Según los datos, parece que la Cofradía sólo utilizó cuatro de los seis cuadros pintados por Cristóbal, los que actualmente permanecen: Inmaculada Concepción, Nacimiento de la Virgen, Desposorios con san José y Purificación y presentación de Jesús en el Templo. Además del trabajo en Nava de la Asunción, Cristóbal Pérez de Teruel aparece trabajando también en el retablo del santuario de Nuestra Señora de la Fuencisla, levantado según las trazas de Francisco de Mora bajo la dirección de Pedro de Brizuela. En 1662 se construye un retablo nuevo con camarín, diseñado por el arquitecto madrileño Pedro de la Torre, con tallas de José Ratés, cuatro pinturas de Cristóbal Pérez de Teruel, una de Francisco Camilo y una espléndida Asunción de la Virgen de José Ribera; ensamblado por el mismo Arroyo de la iglesia de la Asunción de Nava, la temática de los cuadros era también muy similar. Años más tarde, la hija de Cristóbal, María Teruel "hija lejítima y de lejítimo matrimonio... de don Christóbal Teruel, natural que fue de la de Cuenca, y de doña Julliana de Miranda, natural de Fuente el Holmo, su muger", testaba el 2 de julio de 1733: "Mando se dé al referido Combento de San Cayetano y para que se coloque en la yglesia de él, vn quadro que tengo de Nuestra Señora de la Fuenzisla" (AHP: Protocolo 16315. fols. 531-534). Suponemos que se trata del mismo cuadro del que se habla en la "Escriptura de confesión y declarazión de vienes" de 9 de julio de ese mismo año: "Nuestra Señora de la Fuencisla de Segovia, con marco igual [marcos negros y molduras doradas]" (AHP: Protocolo 16315, fols. 545-551).

Precio salida

2.500 €

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898. CRISTÓBAL PÉREZ DE TERUEL (Escuela española, S. XVII)Virgen de la Fuencisla, patrona de Segovia, 1653.

Óleo sobre lienzo. 158 x 102 cm. Inscrito por detrás: “Cristóbal Pérez de Teruel fecit, año 1653. 440 reales” BIBLIOGRAFÍA: Mercedes Agulló y Cobo, Documentos para la Historia de la Pintura Española III, Fundación de Apoyo a la Historia del Arte Hispánico En las cuentas de fábrica del “retablo mayor antiguo” de la iglesia parroquial de Nava de la Asunción en 1661 aparece documentado el trabajo de Cristóbal Pérez de Teruel, hidalgo afincado en Segovia, aunque natural de Cuenca; el asiento de un pago de 1.250 reales a dicho “maestro de pintar”, por las seis pinturas incluidas en dicho retablo, habla de ello. Se sabe que, al construirse la nueva capilla mayor de la Iglesia, inaugurada en 1739, el retablo antiguo -del ensamblador José de Arroyo- fue vendido a la Cofradía de San Bartolomé; cuatro años más tarde, aparece un nuevo pago de la Cofradía, una parte de los 4.000 reales por dicho retablo. Según los datos, parece que la Cofradía sólo utilizó cuatro de los seis cuadros pintados por Cristóbal, los que actualmente permanecen: Inmaculada Concepción, Nacimiento de la Virgen, Desposorios con san José y Purificación y presentación de Jesús en el Templo. Además del trabajo en Nava de la Asunción, Cristóbal Pérez de Teruel aparece trabajando también en el retablo del santuario de Nuestra Señora de la Fuencisla, levantado según las trazas de Francisco de Mora bajo la dirección de Pedro de Brizuela. En 1662 se construye un retablo nuevo con camarín, diseñado por el arquitecto madrileño Pedro de la Torre, con tallas de José Ratés, cuatro pinturas de Cristóbal Pérez de Teruel, una de Francisco Camilo y una espléndida Asunción de la Virgen de José Ribera; ensamblado por el mismo Arroyo de la iglesia de la Asunción de Nava, la temática de los cuadros era también muy similar. Años más tarde, la hija de Cristóbal, María Teruel "hija lejítima y de lejítimo matrimonio... de don Christóbal Teruel, natural que fue de la de Cuenca, y de doña Julliana de Miranda, natural de Fuente el Holmo, su muger", testaba el 2 de julio de 1733: "Mando se dé al referido Combento de San Cayetano y para que se coloque en la yglesia de él, vn quadro que tengo de Nuestra Señora de la Fuenzisla" (AHP: Protocolo 16315. fols. 531-534). Suponemos que se trata del mismo cuadro del que se habla en la "Escriptura de confesión y declarazión de vienes" de 9 de julio de ese mismo año: "Nuestra Señora de la Fuencisla de Segovia, con marco igual [marcos negros y molduras doradas]" (AHP: Protocolo 16315, fols. 545-551).

Precio salida: 2.500 €

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909. ESCUELA MEXICANA, SIGLO XVIIINuestra Señora de los Ángelesh. 1790.

Óleo sobre lienzo. 95 x 79,5 cm. Inscrito: “El excelentísimo e ilustrísimo Sr. Dr. Dn. Alonso Nuñez de Haro y Peralta: Dignisimo Arzobispo de Mexico, del Consejo de Su Majestad concede 80 días de Indulgencia a todas las personas que devotamente rezan una salve delante de esta Imagen de Nuestra Señora de los Ángeles; rogando a Dios por la Exaltación de Nuestra Santa fe y demás necesidades de la Santa Iglesia. Consta de su Decreto del 24 de abril de 1790”. *Don. Alonso Nuñez de Haro y Peralta (Cuenca, 1729- Ciudad de México, 1800). Estudio filosofía y teología en la iglesia de San Pedro Mártir y en la Real Universidad de Toledo. Se doctoró en la Universidad de Bolonia. Fue canónigo de Toledo, Cuenca y Segovia. Nombrado arzobispo de México, bajo recomendación de Carlos III. Llegó a Veracruz en 1772. Redactó constituciones y providencias para el gobierno de la Casa de Niños Expósitos. Creo, en el antiguo noviciado de jesuitas de Tepotzotián, un colegio seminario de instrucción, retiro voluntario y corrección del clero, con cátedras de Teología, Sagrada Escrituras y Lengua Mexicana. Fundó el Hospital General de San Andrés, h. 1760- 1763, que combatió la epidemia tifoidea de México de 1776- 1780. Nombrado en 1787, virrey, gobernador y capitán general de la Nueva España, presidente de su Real Audiencia y Cancillería. En 1792, Condecorado por Carlos IV con la gran Cruz de la Orden de Carlos III. Murió en 1800 y fue enterrado en la cripta de los arzobispos de la Catedral de México. Esta obra es una manifestación de la preocupación evangelizadora de Alonso Nuñez de Haro en Nuevo México, probablemente pintada por un pintor mexicano hacia 1790. Se nos presenta a La Virgen coronada y con las manos orantes emerge sobre una esfera celeste. La rodean querubines y la Trinidad cerrando la composición.

Precio salida

2.000 €

VENDIDO

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909. ESCUELA MEXICANA, SIGLO XVIIINuestra Señora de los Ángelesh. 1790.

Óleo sobre lienzo. 95 x 79,5 cm. Inscrito: “El excelentísimo e ilustrísimo Sr. Dr. Dn. Alonso Nuñez de Haro y Peralta: Dignisimo Arzobispo de Mexico, del Consejo de Su Majestad concede 80 días de Indulgencia a todas las personas que devotamente rezan una salve delante de esta Imagen de Nuestra Señora de los Ángeles; rogando a Dios por la Exaltación de Nuestra Santa fe y demás necesidades de la Santa Iglesia. Consta de su Decreto del 24 de abril de 1790”. *Don. Alonso Nuñez de Haro y Peralta (Cuenca, 1729- Ciudad de México, 1800). Estudio filosofía y teología en la iglesia de San Pedro Mártir y en la Real Universidad de Toledo. Se doctoró en la Universidad de Bolonia. Fue canónigo de Toledo, Cuenca y Segovia. Nombrado arzobispo de México, bajo recomendación de Carlos III. Llegó a Veracruz en 1772. Redactó constituciones y providencias para el gobierno de la Casa de Niños Expósitos. Creo, en el antiguo noviciado de jesuitas de Tepotzotián, un colegio seminario de instrucción, retiro voluntario y corrección del clero, con cátedras de Teología, Sagrada Escrituras y Lengua Mexicana. Fundó el Hospital General de San Andrés, h. 1760- 1763, que combatió la epidemia tifoidea de México de 1776- 1780. Nombrado en 1787, virrey, gobernador y capitán general de la Nueva España, presidente de su Real Audiencia y Cancillería. En 1792, Condecorado por Carlos IV con la gran Cruz de la Orden de Carlos III. Murió en 1800 y fue enterrado en la cripta de los arzobispos de la Catedral de México. Esta obra es una manifestación de la preocupación evangelizadora de Alonso Nuñez de Haro en Nuevo México, probablemente pintada por un pintor mexicano hacia 1790. Se nos presenta a La Virgen coronada y con las manos orantes emerge sobre una esfera celeste. La rodean querubines y la Trinidad cerrando la composición.

Precio salida: 2.000 €

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