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1029. FRANCISCO DE GOYA Y LUCIENTES (Fuendetodos, 1746 - Burdeos, 1828)
Aparición de la Virgen del Pilar al Apóstol Santiago y sus discípulos
h. 1775
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PINTURA ANTIGUA

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FRANCISCO DE GOYA Y LUCIENTES (Fuendetodos, 1746 - Burdeos, 1828)
Aparición de la Virgen del Pilar al Apóstol Santiago y sus discípulos
h. 1775

Óleo sobre lienzo. 107 x 80 cm.
 
PROCEDENCIA:
Antigua colección Rosillo.
Colección particular, Madrid.
 
EXPOSICIONES
Palacio Real, Madrid, Goya y el Infante Don Luis el exilio y el reino, 2012.
Museo de Zaragoza, Exposición permanente, 2013- 2018.
 
BIBLIOGRAFÍA:
Marqués de Lozoya, Dos Goyas inéditos de tema religioso, Archivo Español de Arte, XXIV, 1951, pp. 5- 10, lám. II.
Gassier, Pierre y Wilson, Juliet, Vie et oeuvre de Francisco de Goya: l' oeuvre complet illustré: peintures, dessins, gravures, Fribourg: Office du Livre, 1970, p. 91, lám 175, G. 115.
Gudiol, José, Goya, 1746-1828: biografía, estudio analítico y catálogo de sus pinturas, Barcelona: Polígrafa, 1970, tomo 1, p. 253, núm. 115, tomo II, fig. 192.
Camón Aznar, José, Francisco de Goya, Zaragoza: Caja de Ahorros de Zaragoza, Aragón y Rioja, 1980-1982, p. 72.
Morales y Marín, José Luis, Goya. Pintor religioso, Zaragoza: Diputación General de Aragón, 1990, pp. 170- 171, núm. 69.
Morales y Marín, José Luis, Goya. Catálogo de pintura, Zaragoza: Academia de Bellas Artes de San Luis, 1994, p. 165, núm. 103.
Catálogo de exposición: Goya y el Infante Don Luis: el exilio y el reino: arte y ciencia en la época de la Ilustración española / comisario, Francisco Calvo Serraller, Patrimonio Nacional, 2012, pp. 171- 172, catálogo 49.
 
Magnífico lienzo de gran formato y exquisita factura procedente de una colección particular de Madrid. Hasta el año 2012, en la exposición celebrada en el Palacio Real de Madrid dedicada a Goya y el Infante Don Luis: el exilio y el reino: arte y ciencia en la época de la Ilustración española, no es mostrado al público. A partir del año 2013 y durante un periodo de cinco años nuestro cuadro formaría parte de la exposición permanente del Museo de Zaragoza dedicada al pintor aragonés, en régimen de comodato.
 
Obra perfectamente documentada, que ya el marqués de Lozoya nos dio a conocer en 1951 en su artículo Dos Goyas inéditos de tema religioso. Posteriormente Gassier-Wilson en 1970, José Gudiol en 1970, José Camón Aznar en 1980- 1982, José Luis Morales y Marín en 1990 y en 1994, respectivamente lo publican.
 
Para todos es conocido que Goya fue un artista de vanguardia, siempre buscando nuevas posibilidades expresivas. Viajó a Italia, donde pudo estudiar las obras cumbres del arte de la época clásica y de los maestros del Barroco. Sabemos que está de vuelta en Zaragoza en 1771 y que recibe el encargo para la decorar la bóveda del Coreto del Pilar, Adoración del Nombre de Dios, en 1772. Después de este encargo consigue el prestigio que dará lugar a otros encargos pictóricos como el ciclo dedicado a la Vida de la Virgen para la iglesia de la Cartuja de Aula Dei de Zaragoza. También, en este momento son conocidos sus viajes a Madrid y su importante salto a la corte madrileña. El joven de Fuentedetodos, con 29 años, es llamado por Antón Rafael Mengs, primer pintor de cámara de Carlos III, a la Corte de Madrid. Y le fueron encargados los cartones de tapices dedicados a decorar el comedor de los príncipes de Asturias, en el Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial, en 1775.
 
En la obra que presentamos Goya sitúa a la Virgen del Pilar delante de un gran halo sobrenatural que ilumina la escena en el centro de la composición y rodeándola al apóstol Santiago y sus discípulos. El apóstol vestido con una túnica y capa de vivos colores en verde y rojo con el báculo de peregrino y las veneras y los discípulos con ropajes de apagado cromatismo. Las expresiones de aturdimiento y sorpresa dominan la escena. Un joven a la izquierda de la composición, que por tradición familiar identifican con el pintor, y vestido a la moda del siglo XVIII, contrasta con la edad de los discípulos. Todo enmarcado con unos árboles al fondo que preludian los paisajes goyescos de los cartones. Desde el punto de vista técnico y cromático, a base de tonalidades vivas y luminosas, podemos relacionar nuestra obra con los cartones de temas de caza y pesca para los tapices destinados a decorar el Real Sitio de San Lorenzo del Escorial.
 
Según la tradición la Aparición de la Virgen del Pilar a Santiago tuvo lugar en el año 40 d. C. y es una de las apariciones marianas más antiguas reconocidas por la Iglesia. Santiago apóstol se encontraba con sus discípulos junto al río Ebro cuando “oyó voces de ángeles que cantaban Ave María, gratia plena y vio aparecer a la Virgen Madre de Cristo, de pie sobre un pilar de mármol”. La Santísima Virgen le pidió al Apóstol que se construyese allí una iglesia, con el altar en torno al pilar donde estaba de pie y prometió que “permanecerá este sitio hasta el fin de los tiempos para que la virtud de Dios obre portentos y maravillas por mi intercesión con aquellos que en sus necesidades imploren mi patrocinio”. Desapareció la Virgen y quedó ahí el Pilar (un pedestal de jaspe).
 
El tema de la Virgen del Pilar fue elegido por Goya en distintas ocasiones. Se conoce un dibujo a lápiz de una de las páginas del Cuaderno italiano (f.134r) y un pequeño lienzo, 56 x 42 cm, que pintó h. 1771-1775, conservado en el Museo de Zaragoza.
 
Destacamos el buen estado de conservación de la obra cuyas labores se llevaron a cabo en el taller de Restauración del Museo del Prado, justo antes de la exposición en la que estuvo en el Palacio Real de Madrid.
 
Obra inexportable. 
La obra ha sido declarada Bien de Interés Cultural (BIC).