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815. ANSELMO GUINEA UGALDE (Bilbao, 1855 - 1906)La hilandera

Óleo sobre lienzo
90 x 49 cm
Firmado y fechado áng. inf. izq.: A. Guinea/87
Pintado en 1887
 
BIBLIOGRAFÍA DE REFERENCIA:
Lertxundi Galiana, M., textos y fichas de catalogación de obras de Anselmo Guinea, web del Museo de Bellas Artes de Bilbao
 
Anselmo Guinea Ugalde se formó en Bilbao con Ramón Elorriaga y Antonio María Lecuona y posteriormente amplió sus estudios en la Escuela Especial de Pintura de Madrid. Tras una primera estancia en Roma entre 1875 y 1876, regresó a Italia a finales de 1881, permaneciendo allí hasta la primavera de 1887. Durante este segundo periodo romano realizó numerosas escenas de costumbres relacionadas con la campiña romana y la costa napolitana, junto a otros asuntos de carácter costumbrista.

Para entonces Guinea había obtenido ya dos reconocimientos en exposiciones oficiales: la medalla de oro en la Exposición Provincial de Vizcaya de 1882 y una medalla de tercera clase en la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid de 1884. Durante su estancia en Roma su obra alcanzó asimismo presencia en el ámbito artístico local, donde fue conocido por sus escenas de género.

Fechada en 1887, La hilandera corresponde al final de esta etapa italiana. En un interior de lo que será, probablemnte, un caserío, aparece sentada en un banco de madera una muchacha hilando. El tratamiento del dibujo y de la luz nos recuerda a las escenas pintadas en Roma.
 
La trayectoria de Anselmo Guinea ocupa un lugar destacado en las transformaciones de la pintura vasca de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Tras su etapa italiana, su relación con Adolfo Guiard le acercó a los postulados impresionistas, y sus posteriores estancias en París le permitieron conocer directamente el impresionismo, el puntillismo y el modernismo. A partir de estas experiencias, su pintura evolucionó hacia una mayor luminosidad y fluidez, al tiempo que amplió sus registros dentro del paisaje y las escenas de costumbres. Su contribución a la renovación del costumbrismo y del paisajismo vascos fue decisiva, y su actividad como pintor y maestro ejerció una influencia continuada sobre varias generaciones de artistas vizcainos. 

Precio salida

7.000 €

815. ANSELMO GUINEA UGALDE (Bilbao, 1855 - 1906)La hilandera

Óleo sobre lienzo
90 x 49 cm
Firmado y fechado áng. inf. izq.: A. Guinea/87
Pintado en 1887
 
BIBLIOGRAFÍA DE REFERENCIA:
Lertxundi Galiana, M., textos y fichas de catalogación de obras de Anselmo Guinea, web del Museo de Bellas Artes de Bilbao
 
Anselmo Guinea Ugalde se formó en Bilbao con Ramón Elorriaga y Antonio María Lecuona y posteriormente amplió sus estudios en la Escuela Especial de Pintura de Madrid. Tras una primera estancia en Roma entre 1875 y 1876, regresó a Italia a finales de 1881, permaneciendo allí hasta la primavera de 1887. Durante este segundo periodo romano realizó numerosas escenas de costumbres relacionadas con la campiña romana y la costa napolitana, junto a otros asuntos de carácter costumbrista.

Para entonces Guinea había obtenido ya dos reconocimientos en exposiciones oficiales: la medalla de oro en la Exposición Provincial de Vizcaya de 1882 y una medalla de tercera clase en la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid de 1884. Durante su estancia en Roma su obra alcanzó asimismo presencia en el ámbito artístico local, donde fue conocido por sus escenas de género.

Fechada en 1887, La hilandera corresponde al final de esta etapa italiana. En un interior de lo que será, probablemnte, un caserío, aparece sentada en un banco de madera una muchacha hilando. El tratamiento del dibujo y de la luz nos recuerda a las escenas pintadas en Roma.
 
La trayectoria de Anselmo Guinea ocupa un lugar destacado en las transformaciones de la pintura vasca de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Tras su etapa italiana, su relación con Adolfo Guiard le acercó a los postulados impresionistas, y sus posteriores estancias en París le permitieron conocer directamente el impresionismo, el puntillismo y el modernismo. A partir de estas experiencias, su pintura evolucionó hacia una mayor luminosidad y fluidez, al tiempo que amplió sus registros dentro del paisaje y las escenas de costumbres. Su contribución a la renovación del costumbrismo y del paisajismo vascos fue decisiva, y su actividad como pintor y maestro ejerció una influencia continuada sobre varias generaciones de artistas vizcainos. 

Precio salida: 7.000 €

825. MANUEL BENEDITO Y VIVES (Valencia, 1875- Madrid, 1963)Carmen y Agustina

Óleo sobre lienzo
108 x 82 cm
Pintado en 1913
Firmado áng. inf. izq.: M. BENEDITO
Firmado, fechado e inscrito en el reverso: MANUEL / BENEDITO. : / LO PINTÓ EL / AÑO 1913. / MB
 
PROCEDENCIA:
María J. de YXXX
María Yribarren (regalo de la anterior propietaria)
Colección particular
 
EXPOSICIONES:
Brighton, Exhibition of Modern Spanish Art, Public Art Galleries, 1914, cat. nº11
Madrid, Exposición Nacional de Bellas Artes, 1915
Buenos Aires, 1918
 
BIBLIOGRAFÍA:
MASIÁ, P., Manuel Benedito. Catálogo Razonado, Madrid: Fundación Manuel Benedito, 2026, vol. I, cat. nº 1390, reprod. b/n
 
Su formación estuvo vinculada, en sus primeros años, a la tradición de la pintura valenciana del siglo XIX y a las enseñanzas de Sorolla y posteriormente enriqueció su obra mediante el estudio de los clásicos españoles y del impresionismo así como pintores franceses y, especialmente, de los retratistas ingleses.
 
Manuel Benedito Vives se inicia en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, donde ingresó en 1888. En 1894 pasó al estudio de Joaquín Sorolla, con quien continuó su formación. Durante sus primeros años en Madrid realizó también ilustraciones para La Revista Moderna y Blanco y Negro. En 1899 obtuvo la plaza de pensionado en la Academia de España en Roma, donde permaneció hasta 1904. Durante estos años realizó viajes por Italia, Francia, Bélgica y Holanda. A partir de 1904 fijó su residencia en Madrid. Con posterioridad hace campañas de trabajo en Bretaña (1905), donde conoce la obra de los pintores de “La bande noire”, Candelario y Salvatierra de Tormes (1906 y 1907), donde como hombre del 98 trata de representar la intrahistoria de España, y Volendam, en Holanda, (1909) buscando una luz y unos tipos populares alejados del mundo mediterráneo. En definitiva, la búsqueda de un itinerario pictórico propio cada vez más alejado del luminismo.
A lo largo de los años siguientes desarrolló una intensa actividad artística y expositiva. Obtuvo la primera medalla en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes de 1904 y 1906, y recibió posteriormente diversas distinciones en exposiciones de Zaragoza, Múnich, Buenos Aires, Bruselas y Barcelona.
 
Benedito, como otros pintores españoles, se interesó por el mundo del flamenco y los tipos populares gitanos, su etnia y su siempre colorida indumentaria. Pintó también a Pastora Imperio, incluso en directo mientras bailaba. Agustina, conocida también como “la reina de los gitanos”, fue más modelo de artistas que bailaora, una de nuestras protagonistas del cuadro.
 
Benedito pintó a Agustina Escudero (“la Gavilana”) al menos en siete ocasiones.  Este es uno de los cuadros importantes, junto al depositado en el Museo Nacional de Arte de Cataluña y los dos que posee la Fundación Manuel Benedito.
 
Nuestra escena destaca por el claroscuro y por el contraste entre el colorido del traje  el abanico y la oscuridad del ambiente, seguramente el de una zambra gitana. En él aparece la figura sonriente y alegre de Agustina, junto a la actitud seria y un tanto desafiante de Carmen. Las carnaciones blancas de Carmen contrastan con la tez morena de Agustina. La pincelada es suelta, pero también precisa en la descripción de las texturas, llegando a ser virtuosa en la representación de las transparencias de la negra mantilla.
 
Agradecemos a la Fundación Manuel Benedito su inestimable ayuda en la catalogación de esta obra 
 
 

Precio salida

12.000 €

825. MANUEL BENEDITO Y VIVES (Valencia, 1875- Madrid, 1963)Carmen y Agustina

Óleo sobre lienzo
108 x 82 cm
Pintado en 1913
Firmado áng. inf. izq.: M. BENEDITO
Firmado, fechado e inscrito en el reverso: MANUEL / BENEDITO. : / LO PINTÓ EL / AÑO 1913. / MB
 
PROCEDENCIA:
María J. de YXXX
María Yribarren (regalo de la anterior propietaria)
Colección particular
 
EXPOSICIONES:
Brighton, Exhibition of Modern Spanish Art, Public Art Galleries, 1914, cat. nº11
Madrid, Exposición Nacional de Bellas Artes, 1915
Buenos Aires, 1918
 
BIBLIOGRAFÍA:
MASIÁ, P., Manuel Benedito. Catálogo Razonado, Madrid: Fundación Manuel Benedito, 2026, vol. I, cat. nº 1390, reprod. b/n
 
Su formación estuvo vinculada, en sus primeros años, a la tradición de la pintura valenciana del siglo XIX y a las enseñanzas de Sorolla y posteriormente enriqueció su obra mediante el estudio de los clásicos españoles y del impresionismo así como pintores franceses y, especialmente, de los retratistas ingleses.
 
Manuel Benedito Vives se inicia en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, donde ingresó en 1888. En 1894 pasó al estudio de Joaquín Sorolla, con quien continuó su formación. Durante sus primeros años en Madrid realizó también ilustraciones para La Revista Moderna y Blanco y Negro. En 1899 obtuvo la plaza de pensionado en la Academia de España en Roma, donde permaneció hasta 1904. Durante estos años realizó viajes por Italia, Francia, Bélgica y Holanda. A partir de 1904 fijó su residencia en Madrid. Con posterioridad hace campañas de trabajo en Bretaña (1905), donde conoce la obra de los pintores de “La bande noire”, Candelario y Salvatierra de Tormes (1906 y 1907), donde como hombre del 98 trata de representar la intrahistoria de España, y Volendam, en Holanda, (1909) buscando una luz y unos tipos populares alejados del mundo mediterráneo. En definitiva, la búsqueda de un itinerario pictórico propio cada vez más alejado del luminismo.
A lo largo de los años siguientes desarrolló una intensa actividad artística y expositiva. Obtuvo la primera medalla en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes de 1904 y 1906, y recibió posteriormente diversas distinciones en exposiciones de Zaragoza, Múnich, Buenos Aires, Bruselas y Barcelona.
 
Benedito, como otros pintores españoles, se interesó por el mundo del flamenco y los tipos populares gitanos, su etnia y su siempre colorida indumentaria. Pintó también a Pastora Imperio, incluso en directo mientras bailaba. Agustina, conocida también como “la reina de los gitanos”, fue más modelo de artistas que bailaora, una de nuestras protagonistas del cuadro.
 
Benedito pintó a Agustina Escudero (“la Gavilana”) al menos en siete ocasiones.  Este es uno de los cuadros importantes, junto al depositado en el Museo Nacional de Arte de Cataluña y los dos que posee la Fundación Manuel Benedito.
 
Nuestra escena destaca por el claroscuro y por el contraste entre el colorido del traje  el abanico y la oscuridad del ambiente, seguramente el de una zambra gitana. En él aparece la figura sonriente y alegre de Agustina, junto a la actitud seria y un tanto desafiante de Carmen. Las carnaciones blancas de Carmen contrastan con la tez morena de Agustina. La pincelada es suelta, pero también precisa en la descripción de las texturas, llegando a ser virtuosa en la representación de las transparencias de la negra mantilla.
 
Agradecemos a la Fundación Manuel Benedito su inestimable ayuda en la catalogación de esta obra 
 
 

Precio salida: 12.000 €

832. SANTIAGO RUSIÑOL Y PRATS (Barcelona, 1861-Aranjuez, Madrid, 1931)La Cargolada

Óleo sobre lienzo
115 x 145 cm
Firmado y fechado áng. inf. der.: S. Rusiñol / 1887
 
PROCEDENCIA:
Colección particular
 
EXPOSICIONES:
Barcelona, Sala Parés, diciembre, 1887
Barcelona, Sala Parés, 1992 (etiqueta en el reverso)
Barcelona, Sala Parés, 2019 (etiqueta en el reverso)
 
BIBLIOGRAFÍA:
F. MIQUEL I BADIA, DbB, 26-XII-1887, p. 15414
L. ALFONSO, La Dinastía, 4-I-1888, p. 1-2
LET, 7-I-1888, p. 5
Dibujos y apuntes LV (c 1895), fig.: La cargolada
LIA, XXII, num. 1146, 14-XI-1903, p. 809, fig.: Merienda al aire libre
J. de C. LAPLANA (1993), p. 67 (FIG. COLOR)
I. COLL (1993), p. 188-189, fig. color
J. de C. LAPLANA (1995), CAT. 4.1.6.
J.de C. Laplana - M. Palau-Ribes O’Callaghan, La pintura de Santiago Rusiñol. Obra completa. Barcelona, 2004.  Vol. II, La Vida, pág. 31 y 213. Vol. III, Catàleg sistemàtic. nº cat.4.1.6, p. 28 (il. color).
 
La Cargolada pertenece a la producción de Santiago Rusiñol de 1887, etapa en la que el artista incorporó a sus paisajes de Barcelona escenas protagonizadas por personajes y actividades de la vida cotidiana. La obra fue presentada en la exposición de diciembre de ese año en la Sala Parés, donde Rusiñol mostró cuatro pinturas. La documentación conservada sobre aquella exposición la considera una de las piezas destacadas de su participación.

La escena está ambientada en la falda de Montjuïc y reúne a varias figuras en torno a una mesa al aire libre. El paisaje y los personajes forman una unidad compositiva en la que el entorno adquiere un papel fundamental. La crítica contemporánea se hizo eco de esta orientación de la pintura de Rusiñol hacia el aire libre y los tipos populares de los alrededores de Montjuïc.
 
La obra se inscribe asimismo en el interés de Rusiñol, durante los años 1887 y 1888, por representar figuras y escenas vinculadas a la vida cotidiana y al paisaje urbano barcelonés. La Cargolada, junto con otras pinturas de este periodo, ha sido relacionada con la vertiente naturalista de su primera producción.

Un aspecto particularmente significativo de la pintura es la relación entre figuras, espacio y atmósfera: el paisaje de Montjuïc no constituye un mero fondo, sino el escenario en el que se desarrolla la escena popular. Esta característica ya fue advertida por la crítica contemporánea, que destacó la capacidad de Rusiñol para captar el ambiente del lugar.
 
La vinculación de Rusiñol con Montjuïc quedó recogida por la crítica contemporánea, que destacaba su dedicación al aire libre y su interés por los tipos que frecuentaban aquellos parajes.

Precio salida

60.000 €

832. SANTIAGO RUSIÑOL Y PRATS (Barcelona, 1861-Aranjuez, Madrid, 1931)La Cargolada

Óleo sobre lienzo
115 x 145 cm
Firmado y fechado áng. inf. der.: S. Rusiñol / 1887
 
PROCEDENCIA:
Colección particular
 
EXPOSICIONES:
Barcelona, Sala Parés, diciembre, 1887
Barcelona, Sala Parés, 1992 (etiqueta en el reverso)
Barcelona, Sala Parés, 2019 (etiqueta en el reverso)
 
BIBLIOGRAFÍA:
F. MIQUEL I BADIA, DbB, 26-XII-1887, p. 15414
L. ALFONSO, La Dinastía, 4-I-1888, p. 1-2
LET, 7-I-1888, p. 5
Dibujos y apuntes LV (c 1895), fig.: La cargolada
LIA, XXII, num. 1146, 14-XI-1903, p. 809, fig.: Merienda al aire libre
J. de C. LAPLANA (1993), p. 67 (FIG. COLOR)
I. COLL (1993), p. 188-189, fig. color
J. de C. LAPLANA (1995), CAT. 4.1.6.
J.de C. Laplana - M. Palau-Ribes O’Callaghan, La pintura de Santiago Rusiñol. Obra completa. Barcelona, 2004.  Vol. II, La Vida, pág. 31 y 213. Vol. III, Catàleg sistemàtic. nº cat.4.1.6, p. 28 (il. color).
 
La Cargolada pertenece a la producción de Santiago Rusiñol de 1887, etapa en la que el artista incorporó a sus paisajes de Barcelona escenas protagonizadas por personajes y actividades de la vida cotidiana. La obra fue presentada en la exposición de diciembre de ese año en la Sala Parés, donde Rusiñol mostró cuatro pinturas. La documentación conservada sobre aquella exposición la considera una de las piezas destacadas de su participación.

La escena está ambientada en la falda de Montjuïc y reúne a varias figuras en torno a una mesa al aire libre. El paisaje y los personajes forman una unidad compositiva en la que el entorno adquiere un papel fundamental. La crítica contemporánea se hizo eco de esta orientación de la pintura de Rusiñol hacia el aire libre y los tipos populares de los alrededores de Montjuïc.
 
La obra se inscribe asimismo en el interés de Rusiñol, durante los años 1887 y 1888, por representar figuras y escenas vinculadas a la vida cotidiana y al paisaje urbano barcelonés. La Cargolada, junto con otras pinturas de este periodo, ha sido relacionada con la vertiente naturalista de su primera producción.

Un aspecto particularmente significativo de la pintura es la relación entre figuras, espacio y atmósfera: el paisaje de Montjuïc no constituye un mero fondo, sino el escenario en el que se desarrolla la escena popular. Esta característica ya fue advertida por la crítica contemporánea, que destacó la capacidad de Rusiñol para captar el ambiente del lugar.
 
La vinculación de Rusiñol con Montjuïc quedó recogida por la crítica contemporánea, que destacaba su dedicación al aire libre y su interés por los tipos que frecuentaban aquellos parajes.

Precio salida: 60.000 €

833. MARTÍN FERNÁNDEZ NÉSTOR DE LA TORRE (Las Palmas de Gran Canaria, 1887-1938)Las dos amigas

Óleo sobre lienzo
90 x 75 cm
Firmado y fechado áng. inf. der.: Néstor III/1919
Pintado en 1919
 
PROCEDENCIA:
Colección particular
 
Néstor Martín-Fernández de la Torre nació en Las Palmas de Gran Canaria en 1887. Inició su formación artística en su ciudad natal y posteriormente continuó su trayectoria en Madrid. En 1907 se estableció en Barcelona, donde entró en contacto con los ambientes artísticos de la ciudad. A lo largo de estos primeros años realizó distintos viajes por Europa, especialmente a Londres y París, donde conoció diferentes tendencias y artistas que influyeron en su formación.

En 1913 regresó a Madrid y comenzó a desarrollar el proyecto de los Poemas de los Elementos, que ocuparía una parte importante de su producción posterior. Entre 1917 y 1918 realizó el Poema del Atlántico, formado por ocho pinturas, y posteriormente continuó trabajando en otros conjuntos relacionados con este proyecto.

Nuestra obra, Las dos amigas, fechada en 1919, se sitúa en un periodo de la trayectoria de Néstor en el que la figura femenina adquiere una presencia destacada. Durante estos años realizó pinturas, dibujos y grabados en los que representó mujeres con indumentaria tradicional española, vinculadas a los tipos de la maja y la manola. Estas figuras aparecen en diferentes momentos de su carrera y a través de distintas técnicas artísticas.
Las dos figuras aparecen vestidas con prendas y accesorios de la indumentaria española. La que nos da la espalda lleva un vestido largo de color verde, con cola, y el cabello recogido en una trenza y adornado con flores. La representada de frente viste un vestido azul de volantes y un mantón decorado con motivos florales, y lleva también el cabello recogido. Ambas lucen joyas y parecen mantener una conversación distendida y amistosa.

En la composición adquieren especial relevancia el color y el dibujo, recursos que Néstor domina para definir las siluetas y destacar los detalles de sus atuendos. El tratamiento cromático realza la riqueza ornamental de las prendas y los complementos.
 

Precio salida

30.000 €

833. MARTÍN FERNÁNDEZ NÉSTOR DE LA TORRE (Las Palmas de Gran Canaria, 1887-1938)Las dos amigas

Óleo sobre lienzo
90 x 75 cm
Firmado y fechado áng. inf. der.: Néstor III/1919
Pintado en 1919
 
PROCEDENCIA:
Colección particular
 
Néstor Martín-Fernández de la Torre nació en Las Palmas de Gran Canaria en 1887. Inició su formación artística en su ciudad natal y posteriormente continuó su trayectoria en Madrid. En 1907 se estableció en Barcelona, donde entró en contacto con los ambientes artísticos de la ciudad. A lo largo de estos primeros años realizó distintos viajes por Europa, especialmente a Londres y París, donde conoció diferentes tendencias y artistas que influyeron en su formación.

En 1913 regresó a Madrid y comenzó a desarrollar el proyecto de los Poemas de los Elementos, que ocuparía una parte importante de su producción posterior. Entre 1917 y 1918 realizó el Poema del Atlántico, formado por ocho pinturas, y posteriormente continuó trabajando en otros conjuntos relacionados con este proyecto.

Nuestra obra, Las dos amigas, fechada en 1919, se sitúa en un periodo de la trayectoria de Néstor en el que la figura femenina adquiere una presencia destacada. Durante estos años realizó pinturas, dibujos y grabados en los que representó mujeres con indumentaria tradicional española, vinculadas a los tipos de la maja y la manola. Estas figuras aparecen en diferentes momentos de su carrera y a través de distintas técnicas artísticas.
Las dos figuras aparecen vestidas con prendas y accesorios de la indumentaria española. La que nos da la espalda lleva un vestido largo de color verde, con cola, y el cabello recogido en una trenza y adornado con flores. La representada de frente viste un vestido azul de volantes y un mantón decorado con motivos florales, y lleva también el cabello recogido. Ambas lucen joyas y parecen mantener una conversación distendida y amistosa.

En la composición adquieren especial relevancia el color y el dibujo, recursos que Néstor domina para definir las siluetas y destacar los detalles de sus atuendos. El tratamiento cromático realza la riqueza ornamental de las prendas y los complementos.
 

Precio salida: 30.000 €

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