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686. ADRIAEN VAN STALBEMT (Amberes, 1580-1662) Banquete de dioses1622

Óleo sobre tabla. 52 x 85 cm.
Con etiqueta en el reverso.
Firmado y fechado.
 
La tabla, firmada y fechada en 1622, que presentamos procedente de una importante colección privada española, es una interesante aportación a la producción artística del pintor Adriaen Van Stalbemt. Son pocas las obras del pintor, firmadas y fechadas con precisión, conservadas lo que dificulta el estudio de la evolución de su estilo a lo largo de su carrera.
 
Stalbemt fue un pintor flamenco, especializado en pintura de gabinete, con gran diversidad de temas de paisaje, pinturas de historia tanto bíblica como mitológica u alegórica y representaciones de galerías pictóricas. De familia protestante, emigró a Middelburg. Entre 1609, a su regreso a Amberes, fue nombrado maestro del Gremio de San Lucas, cargo que ocupó hasta 1610. Participó activamente en la vida intelectual de de esta ciudad a través de su pertenencia a la cámara retórica conocida como De Violeren. Viaja a Inglaterra 1633- 1634, donde realizó obras como La vista de Greenwich con Carlos I y Enriqueta María (Royal Collection, Hampton Court, Londres).
 
Se aprecian en sus obras ciertas influencias del pintor Adam Elsheimer, tamizadas por David Tenier I, en sus obras de historia, como se puede apreciar en Pablo y Bernabé en Lystra (Städelsches Kunstinstitut, Fráncfort). En el paisaje, como en la obra Ilustraciones de fábulas (Koninjklijk Museum, Amberes) se demuestra la relación de Stalbemt con Jan Brueghel el Joven. Sus obras más tardías nos acercan al pintor Hendrick Van Balen.
 
Con un punto de vista bajo sobre un paisaje meticulosamente resuelto el pintor sitúa el Banquete de los Dioses. La forma con la que el pintor concibe el paisaje nos remite a fórmulas ya empleadas por Brueghel con el que colaboró activamente. Destacamos el cuidadoso detalle en cada uno de las frutas, verduras, cristales casi transparentes, de la venera que llenan el espacio y lleva al espectador de un elemento a otro aumentando su admiración por tan delicado tratamiento. Destacar por último, el adecuado empleo de la luz, del tratamiento de los pliegues de los personajes así como la calidad de los rostros plenamente individualizados.
 
Otra composición “Banquete de los dioses” fechada en 1622 se conserva en el Colecciones estatales de arte de Dresde.

Precio salida

60.000 €

VENDIDO POR

60.000 €
VENDIDO
686. ADRIAEN VAN STALBEMT (Amberes, 1580-1662) Banquete de dioses1622

Óleo sobre tabla. 52 x 85 cm.
Con etiqueta en el reverso.
Firmado y fechado.
 
La tabla, firmada y fechada en 1622, que presentamos procedente de una importante colección privada española, es una interesante aportación a la producción artística del pintor Adriaen Van Stalbemt. Son pocas las obras del pintor, firmadas y fechadas con precisión, conservadas lo que dificulta el estudio de la evolución de su estilo a lo largo de su carrera.
 
Stalbemt fue un pintor flamenco, especializado en pintura de gabinete, con gran diversidad de temas de paisaje, pinturas de historia tanto bíblica como mitológica u alegórica y representaciones de galerías pictóricas. De familia protestante, emigró a Middelburg. Entre 1609, a su regreso a Amberes, fue nombrado maestro del Gremio de San Lucas, cargo que ocupó hasta 1610. Participó activamente en la vida intelectual de de esta ciudad a través de su pertenencia a la cámara retórica conocida como De Violeren. Viaja a Inglaterra 1633- 1634, donde realizó obras como La vista de Greenwich con Carlos I y Enriqueta María (Royal Collection, Hampton Court, Londres).
 
Se aprecian en sus obras ciertas influencias del pintor Adam Elsheimer, tamizadas por David Tenier I, en sus obras de historia, como se puede apreciar en Pablo y Bernabé en Lystra (Städelsches Kunstinstitut, Fráncfort). En el paisaje, como en la obra Ilustraciones de fábulas (Koninjklijk Museum, Amberes) se demuestra la relación de Stalbemt con Jan Brueghel el Joven. Sus obras más tardías nos acercan al pintor Hendrick Van Balen.
 
Con un punto de vista bajo sobre un paisaje meticulosamente resuelto el pintor sitúa el Banquete de los Dioses. La forma con la que el pintor concibe el paisaje nos remite a fórmulas ya empleadas por Brueghel con el que colaboró activamente. Destacamos el cuidadoso detalle en cada uno de las frutas, verduras, cristales casi transparentes, de la venera que llenan el espacio y lleva al espectador de un elemento a otro aumentando su admiración por tan delicado tratamiento. Destacar por último, el adecuado empleo de la luz, del tratamiento de los pliegues de los personajes así como la calidad de los rostros plenamente individualizados.
 
Otra composición “Banquete de los dioses” fechada en 1622 se conserva en el Colecciones estatales de arte de Dresde.

Precio salida: 60.000 €

VENDIDO POR: 60.000 €

691. HENDRICK VAN BALEN (Amberes, ca. 1575-1632)Minerva visita a las musas en el monte de Helicón

Óleo sobre cobre. 98,8 x 130,7 cm.
Firmado: "H.V. Balen"
Restos quizás de un sello en lacre en el reverso.
 
Este magnífico cobre, firmado por Van Balen, representa el momento en que la Diosa Minerva visita a las musas en el monte de Helicón. Sobre un riquísimo paisaje de delicada factura y cuidadosos detalles vegetales y florales, el pintor dispone el grupo de las nueve musas que mueven sus brazos acorde al ritmo de los instrumentos musicales y las partituras; cantan las maravillas de los Dioses y son una personificación de las virtudes invocadas por poetas y pintores. Cerrando ésta equilibrada composición, la figura de Minerva a un lado y, al otro en lo alto Pegaso que rompe con una coz la roca donde mana un torrente de agua cristalina. Según la mitología griega: “las Piérides se enfrentan con las Musas en un concurso de canto al pie del monte de Helicón, este tan complacido por la belleza de las voces que empezó a crecer de manera desmesurada amenazando con llegar al cielo. Al ver el peligro, Poseidón mandó al caballo alado Pegaso que fuera y golpeara la montaña con uno de sus cascos para ordenarle que volviera a su tamaño natural, a lo que la montaña obedeció dócilmente, pero en lugar donde Pegaso la había golpeado brotó la fuente de Hipocrene”.
 
Otra composición con variantes se conserva en el Museo Real de Bellas Artes de Amberes, pintada en colaboración de Van Balen, Brueghel y Momper. La colaboración de Van Balen con Jan Brueghel el Viejo y Momper fueron bastante habituales. Se conocen numerosas obras realizadas conjuntamente en las que Brueghel aportaba las guirnaldas de flores y Momper los fondos de paisaje, mientras que Van Balen ejecuta las figuras.
 
De misma temática se conserva de Hendrick Van Balen, un óleo sobre tabla, 77,5 x 108 cm, firmado H. B 1630, en el Instituto Mol con número de inventario 873 (Ver: M. Díaz Padrón, “Dos nuevas alegorías de Hendrick van Balen en el coleccionismo madrileño”, Tendencias del Mercado del Arte, nº 25 (julio-agosto 2009), pp. 48-50).

Precio salida

25.000 €

691. HENDRICK VAN BALEN (Amberes, ca. 1575-1632)Minerva visita a las musas en el monte de Helicón

Óleo sobre cobre. 98,8 x 130,7 cm.
Firmado: "H.V. Balen"
Restos quizás de un sello en lacre en el reverso.
 
Este magnífico cobre, firmado por Van Balen, representa el momento en que la Diosa Minerva visita a las musas en el monte de Helicón. Sobre un riquísimo paisaje de delicada factura y cuidadosos detalles vegetales y florales, el pintor dispone el grupo de las nueve musas que mueven sus brazos acorde al ritmo de los instrumentos musicales y las partituras; cantan las maravillas de los Dioses y son una personificación de las virtudes invocadas por poetas y pintores. Cerrando ésta equilibrada composición, la figura de Minerva a un lado y, al otro en lo alto Pegaso que rompe con una coz la roca donde mana un torrente de agua cristalina. Según la mitología griega: “las Piérides se enfrentan con las Musas en un concurso de canto al pie del monte de Helicón, este tan complacido por la belleza de las voces que empezó a crecer de manera desmesurada amenazando con llegar al cielo. Al ver el peligro, Poseidón mandó al caballo alado Pegaso que fuera y golpeara la montaña con uno de sus cascos para ordenarle que volviera a su tamaño natural, a lo que la montaña obedeció dócilmente, pero en lugar donde Pegaso la había golpeado brotó la fuente de Hipocrene”.
 
Otra composición con variantes se conserva en el Museo Real de Bellas Artes de Amberes, pintada en colaboración de Van Balen, Brueghel y Momper. La colaboración de Van Balen con Jan Brueghel el Viejo y Momper fueron bastante habituales. Se conocen numerosas obras realizadas conjuntamente en las que Brueghel aportaba las guirnaldas de flores y Momper los fondos de paisaje, mientras que Van Balen ejecuta las figuras.
 
De misma temática se conserva de Hendrick Van Balen, un óleo sobre tabla, 77,5 x 108 cm, firmado H. B 1630, en el Instituto Mol con número de inventario 873 (Ver: M. Díaz Padrón, “Dos nuevas alegorías de Hendrick van Balen en el coleccionismo madrileño”, Tendencias del Mercado del Arte, nº 25 (julio-agosto 2009), pp. 48-50).

Precio salida: 25.000 €

693. JUAN VICENTE DE RIBERA (c. 1668-1736)Martirio de Santa Inés

Óleo sobre lienzo. 112,5 x 148 cm.
Firmado: “Juan Bicente & Ribera facite”.
Con número de colección en el ángulo inferior derecho: “H.168”. Obra firmada hasta ahora conservada en una colección particular y citada por Fernando López Sánchez en su entrada a Juan Vicente Ribera en la Real Academia de la Historia como “obra desparecida o sin localizar”.
 
El lienzo que presentamos inmortaliza el momento en el que Santa Inés es condenada a la hoguera y tras milagrosamente ser liberada de sus llamas sufre el martirio de morir decapitada. En el centro de la composición aparece la figura de la Santa sosteniendo sobre sus brazos el cordero que simboliza su condición de Virgen en el momento de su muerte. Una contaste pictórica, dentro de la producción del pintor, es el fuerte juego lumínico de luces y sombras; con el que busca dejar en sombra los primeros planos para potenciar la luminosidad y el efecto colorista de los personajes principales encauzando así, el interés del espectador por la escena principal; el martirio de la Santa. Siguiendo las fórmulas pictóricas dominantes de finales del siglo XVIII, patentes en el arte de Rizi y Claudio Coello, el pintor Juan Vicente Ribera dispone un conjunto de figuras en distintos planos, de manera circular monumental y dinámica. Existe un magnífico juego de escorzos, que contribuyen a dar un mayor dramatismo a la composición. En este sentido, destacamos el fuerte escorzo de la figura a caballo del primer plano derecho de la composición que parece salir hacia el espectador; recurso que ya había empleado en la obra de San Francisco de Paula curando a un endemoniadoconservada en el Museo del  Prado.
 
Esta obra, probablemente, fuera concebida por un encargo devocional de carácter privado. Destacamos el número de inventario inscrito en el lienzo abajo a la derecha “H168” que se puede comparar con el número de inventario “H181” de una Visitación de éste mismo pintor, sin firmar, lo que nos hace pensar que formara parte de una misma colección o de una misma serie.

Precio salida

4.000 €

NO VENDIDO

693. JUAN VICENTE DE RIBERA (c. 1668-1736)Martirio de Santa Inés

Óleo sobre lienzo. 112,5 x 148 cm.
Firmado: “Juan Bicente & Ribera facite”.
Con número de colección en el ángulo inferior derecho: “H.168”. Obra firmada hasta ahora conservada en una colección particular y citada por Fernando López Sánchez en su entrada a Juan Vicente Ribera en la Real Academia de la Historia como “obra desparecida o sin localizar”.
 
El lienzo que presentamos inmortaliza el momento en el que Santa Inés es condenada a la hoguera y tras milagrosamente ser liberada de sus llamas sufre el martirio de morir decapitada. En el centro de la composición aparece la figura de la Santa sosteniendo sobre sus brazos el cordero que simboliza su condición de Virgen en el momento de su muerte. Una contaste pictórica, dentro de la producción del pintor, es el fuerte juego lumínico de luces y sombras; con el que busca dejar en sombra los primeros planos para potenciar la luminosidad y el efecto colorista de los personajes principales encauzando así, el interés del espectador por la escena principal; el martirio de la Santa. Siguiendo las fórmulas pictóricas dominantes de finales del siglo XVIII, patentes en el arte de Rizi y Claudio Coello, el pintor Juan Vicente Ribera dispone un conjunto de figuras en distintos planos, de manera circular monumental y dinámica. Existe un magnífico juego de escorzos, que contribuyen a dar un mayor dramatismo a la composición. En este sentido, destacamos el fuerte escorzo de la figura a caballo del primer plano derecho de la composición que parece salir hacia el espectador; recurso que ya había empleado en la obra de San Francisco de Paula curando a un endemoniadoconservada en el Museo del  Prado.
 
Esta obra, probablemente, fuera concebida por un encargo devocional de carácter privado. Destacamos el número de inventario inscrito en el lienzo abajo a la derecha “H168” que se puede comparar con el número de inventario “H181” de una Visitación de éste mismo pintor, sin firmar, lo que nos hace pensar que formara parte de una misma colección o de una misma serie.

Precio salida: 4.000 €

NO VENDIDO